La muerte de un científico: Stephen Hawking

El pasado miércoles 14 de marzo de 2018, el mundo recibió la triste noticia de la muerte del británico Stephen Hawking, a la edad de 76 años. Fue un científico, cosmólogo, astrofísico y físico teórico, que dedicó gran parte de su vida a la investigación científica, principalmente a investigar sobre las leyes que gobiernan el universo; de ahí su inclinación y teoremas sobre los denominados “agujeros negros”, que despertaron el interés de la comunidad científica y de la población mundial.

La profundidad de sus investigaciones y hallazgos sobre el universo, le permitieron a Stephen Hawking formular su planteamiento sobre el “Big Bang”, y su conclusión de que el universo no tiene límites. Muchas de sus investigaciones fueron desarrolladas junto a Roger Penrose, un destacado físico, matemático y filósofo inglés.

Las contribuciones más sobresalientes de Stephen Hawking a la ciencia, se resumen en los siguientes aspectos: 1) Los teoremas sobre los agujeros negros en el espacio; 2) La radiación de Haking; 3) La teoría del todo; 4) La teoría de la “Gran Explosión” o “Big Band”; y 5) La breve historia del tiempo, un libro que puso en circulación en 1988, donde plasmó sus ideas científicas acerca del cosmos, de una manera sencilla, para que el lector comprenda el origen y destino del universo.

La muerte de un científico de la talla de Stephen Hawking, nos invita a pensar sobre la vida y el uso de la vida, porque la misteriosa muerte siempre será inminente, con probabilidad 1 de que ocurra en un momento dado del espacio de tiempo en que nos desarrollamos. Para Sigmund Freud, el Padre del psicoanálisis, en referencia a la muerte, escribió, cito: “La muerte propia no se puede concebir” y agregó: «Nuestro inconsciente no cree en la muerte propia, se conduce como si fuera inmortal». Sin embargo, la actitud natural del ser humano es aceptar que algún día va a morir, pero esa idea la pone de lado, y actúa como si esa posibilidad nunca llegará. Sobre este particular, Stephen Hawking, en una de sus memorables frases, refiriéndose a la muerte, expresó, cito: “No le tengo miedo a la muerte, pero yo no tengo prisa en morir. Tengo tantas cosas que quiero hacer antes”.

A partir de la frase citada, surgen las siguientes preguntas: ¿Hizo Hawking todas las cosas que quería hacer antes de morir? ¿Y nosotros, estamos haciendo todas las cosas que queremos hacer antes de morir? Sean cuales sean las respuestas, lo cierto es que desde el pasado 14 de marzo de 2018, la comunidad científica mundial está de luto; se apagó una luz en el universo.

 

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