Petición familiar para los Estados Unidos de Norteamérica


La petición familiar es una institución jurídica establecida en el sistema normativo de los Estados Unidos, cuya finalidad principal es potencializar la unificación de las familias, en los casos que uno de sus miembros se encuentra bajo el estatus legal migratorio de residente o ciudadano. La inmigración a los Estados Unidos, se encuentra establecida en Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), la misma está configurada en el Código de los Estados Unidos, bajo el título 8.


Al hablar de petición familiar, indefectiblemente hay que dar respuestas a las siguientes inquietudes: ¿Quiénes pueden realizar una petición familiar?, ¿A quiénes puedes pedir un ciudadano y un residente?, ¿Cuáles son los costos?

Las respuestas a estas interrogantes, hay que prestarle mucha atención, ya que solo los residentes y los ciudadanos de los Estados Unidos, pueden peticionar un familiar.


¿A quiénes puedes pedir un ciudadano o residente?
En primer lugar, hay que destacar que la persona que es ciudadano de los Estados Unidos, obviamente tiene un radio de actuación más amplio al momento de realizar una petición. En ese sentido, un ciudadano puede pedir a: cónyuges, hijos, padres, hermanos y de manera excepcional puede realizar petición en beneficio de los padrastros y los hermanastros.


En segundo lugar, en el caso de los residentes, la facultad que le otorga la ley (INA), para realizar peticiones está limitada a: cónyuges, hijos menores y mayores de 21 años solteros.


¿Cuáles son los costos de una petición?
Es importante tomar en consideración que los costos de los impuestos que tiene que pagar el peticionario son los mismos tanto para el que es residente como para el ciudadano. Sin embargo, hay que aclarar que el costo de los servicios del consultor o abogado de inmigración va a depender cuando es realizado en los Estados Unidos o en el país de origen de quienes se beneficiaran de la petición.


En este contexto, cuando se va a realizar un proceso de esta naturaleza, debe tener bien presente, la condición migratoria de quien fungirá como peticionario, ya que como se describió anteriormente la persona que goza del estatus de ciudadano, es quien tiene un ámbito de acción más amplio para realizar una petición y por consiguiente para estos no hay tiempo de espera, como ocurre con los residentes.


En síntesis, como se ha explicado en los artículos anteriores, es importante que quien realice el proceso de petición tenga la experiencia y los conocimientos necesarios para realizarlo, ya que una equivocación en el medio del proceso, podría significar una pérdida de tiempo y dinero, prolongando el tiempo del proceso, esto representaría gastos mayores, tanto para el peticionario como para los beneficiarios.


Tomando en consideración que, ningún derecho es absoluto y que todos los derechos están revestidos de cierta relatividad, es importante puntualizar que, en el caso de los ciudadano u residente de los Estados Unidos, cuando hayan confesado y posteriormente sean condenados por delitos de naturaleza sexual, siendo la víctima un menor de edad, estos no pueden realizar ningún tipo de petición familiar. Esta prohibición fue establecida en virtud de la Ley de Protección y Seguridad Infantil Adam Walsh, esta ley federal fue promulgada por el presidente de Estados Unidos George W. Bush el 27 de julio de 2006.


Si quieres saber más, contáctanos en: 809-696-9790 y 829-430-0440.

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