MUERTE

La muerte, cesación o término de la vida, ha sido un tema poco tratado, o más bien tratado con demasiado respeto por nuestros referentes culturales.

Jean-Paul Sartre dijo: “todo lo que existe nace sin razón, se prolonga en la debilidad, y muere por casualidad “. O como decía Epicuro: “para qué preocuparse de la muerte si cuando el ser humano vive, ella no está presente; mientras que cuando ella llega, él ya no está“; ¿Tiene sentido preocuparse o deberíamos simplemente aceptarla!?, Sócrates afirmó que la filosofía es aprender a morir, desde el punto de vista de la Filosofía entonces la muerte es un “cachú “.

Veámosla desde el punto de vista de los Religiosos: para los católicos la muerte aparece por medio de un solo hombre que entró el pecado en el mundo, y con el pecado la muerte, y la muerte pasó a todos porque todos pecaron (Romanos 5, 12). El nombrado Adán que, entre otros actos culposos, también engendro a un tal Caín, Primer matador.

Para el budismo, la muerte es el final del regalo que es la vida: la aceptación del regalo de la vida y la aceptación de que ese regalo va a terminar un día para ti, otro para mí, para nuestros seres queridos y para cada ser vivo, esto  suena un tanto más serio.  Para el Taoismo ni se diga, sugieren vivir la muerte a plenitud y hasta enseñan cómo lograrlo atreves de Hara (unos 5 centímetro debajo del ombligo) de ahí que los japoneses famosos por sus suicidios, mueren con una sonrisa en los labios sin evidencias de dolor.

En las culturas mitológicas la muerte jugaba un papel  fundamental  por sus pomposos  rituales, pero fuera de ellos,  aparte de los filósofos, científicos, religiosos, y mitos,   la muerte es esa que cuando ha tenido que matar desde la antigüedad lo ha hecho sin importar edad, sexo ni religión, lLo mismo a un pobre que a un gran faraón, que no sabe de tiempo, se presenta en ceremonias, fiestas, que no conoce de edades cuando de matar se trata ella llega sin previo aviso, invisible como de costumbre y solo por el llanto  y la desesperación de los que sobreviven  se sabe de su infausta visita.

Oh muerte maldita, cuando te llevas a un ser amado, y muerte bendita cuando te llevas a un tirano, necesaria muerte para el condenado sin esperanza de libertad, trágica muerte para quien apenas empieza a vivir la vida que ahora arrancas como relámpago en la oscuridad,  nadie te escribe por temor a que le vayas a contestar, pero sin que comprometas  mi responsabilidad de vida, siendo tú quién eres, me gustaría saber, si estas viva, y de estarlo porque no te matas a ti misma!?

Será la misma muerte la que mata a un mime y a un  elefante,  quizás exista una muerte para cada caso, pues sería injusto usar la misma guadaña en el justo y el delincuente; acaso no conoce la muerte de clases y de estatus o de poder. Siendo tu tan poderosa, sería contradictorio…me es difícil aceptar que seas capaz de  matar a un sacerdote y a un homosexual con la misma herramienta; cómo es eso de que sea la misma muerte la que se lleva a un famoso y al mendigo, respóndeme esta última, eso sí, que no sea al oído! Eres tú la única a la que realmente  en todos los tiempos y lugares el hombre ha temido?, siendo tu única culpa mostrarnos que  al final del camino nada somos,  e  iguales  siempre fuimos,  gracias muerte al fin te he comprendido y que te quede claro, eso no significa en modo alguno que te acepte…

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