Juicio al Chapo Guzmán será en septiembre

El ex jefe de Sinaloa podría ser condenado a cadena perpetua

El jurado estará protegido con fuertes medidas de seguridad


«El Chapo» Guzmán recapturado el 8 de enero. Foto AFP

El juicio  al narcotraficante mexicano  Joaquín el «Chapo» Guzmán,  ex jefe del cartel de Sinaloa, se efectuará en Nueva York en septiembre del 2018, informó el juez a cargo del caso Brian Cogan.

El magistrado señaló, durante una audiencia en la corte federal de Brooklyn, a la cual asistió el Chapo, de 60 años,  que el proceso que estaba previsto conocerse el 16 de abril del 2018 se postergó para septiembre de este año.

El jefe narco, vestido con traje de presidiario azul marino, permaneció serio y respondió varias veces con un «sí, señor» al juez. Sus abogados de oficio, Michelle Gelernt y Michael Schneider, seguirán representándolo.

Según los fiscales el Chapo Guzmán había extendido de manera exorbitantes sus operaciones no solo dentro de Estados Unidos y México sino en Honduras, Costa Rica, El Salvador y Panamá, donde tenía pistas de aterrizaje secretas y movía hasta seis toneladas de cocaína.

El ex jefe del cartel de Sinaloa es acusado de 17 delitos, entre ellos haber dirigido uno de los mayores imperios del narcotráfico de las Américas y enviar más de 200 toneladas de cocaína a Estados Unidos. Solo el primero, dirigir la poderosa organización criminal, puede implicar la cadena perpetua.

«El gobierno (de EE.UU.) ha presentado razones fuertes y creíbles para creer que el jurado necesita protección», señaló el juez Brian Cogan, que conduce el proceso contra Guzmán en una corte federal de Booklyn, Nueva York.

Las medidas solicitadas por la fiscalía de EE.UU. y aceptadas por el juez Cogan incluyen mantener en reserva no solo el nombre de los miembros del jurado sino sus domicilios y lugares de trabajo.

Además, cada día del juicio serán transportados desde y hasta la corte por el cuerpo de alguaciles de EE.UU., la policía a cargo de ejecutar las órdenes judiciales.

«La corte instruirá a los jurados que su transporte diario y escolta dentro de la corte se proporcionan para proteger su privacidad y para garantizar que el juicio se desarrolle de forma expedita», indicó el magistrado.

Para justificar estas medidas, el magistrado se basó en los alegatos que pesan sobre Guzmán como líder del cartel de Sinaloa.

Entre esos alegatos está el empleo sicarios para llevar a cabo «cientos de actos de violencia, incluidos asesinatos, asaltos y secuestros», con objetivos de silenciar testigos potenciales o personas sospechosas de colaborar con la ley.

Entre las personas asesinadas por el referido cartel figura el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en un aeropuerto de Guadalajara en 1993, lo que llevó a una cacería policial por Guzmán Loera.

Posteriormente fue capturado y estuvo ocho años en prisión de alta seguridad, desde donde pudo mantener e incluso aumentar su imperio, de acuerdo con los procuradores.

Y en una hazaña que se volvería uno de sus grandes trucos recurrentes se escapó en 2001, supuestamente metido en un carrito de lavandería.

Después de esa fuga, Guzmán Loera se refugió en las montañas de Sinaloa cercanas a Culiacán y se armó de un “ejército de cientos de guardaespaldas fuertemente armados” y con un sistema sofisticado de comunicaciones con aparatos encriptados.

En la corte estuvo presente también su esposa Emma Coronel, de 27 años y madre de sus pequeñas hijas mellizas, vestida de blanco de pies a cabeza, y con quien cruzó miradas. El juez prohibió al Chapo recibir sus visitas en la cárcel, pero les autorizó a que intercambien mensajes previamente monitoreados.

El juez dijo que existían buenas razones para las inusuales medidas de seguridad con Guzmán, quien escapó de dos cárceles mexicanas.

La defensa pidió al juez que puedan tener contacto personal con el narco para preparar el caso, y no solo dialogar con él a través de una pared de plástico transparente, como sucede actualmente.

La Justicia confirmó el pasado 10 de enero que el inicio del juicio a El Chapo, que estaba previsto inicialmente para el 16 de abril, será aplazado a septiembre.

El magistrado Brian Cogan, a cargo del caso, aceptó una moción de Balarezo, que pretendía posponer el proceso para tener más tiempo, a fin de examinar con su cliente más de 290.000 páginas de documentos y cientos de miles de grabaciones presentados por la acusación.

Gelernt dijo que deben mostrar al Chapo más de 10.000 documentos «apoyándolos contra el plexiglás», en vez de desplegarlos en una mesa, y que eso demora enormemente la preparación del caso, también complicada por la traducción del inglés al español y viceversa.

Cogan no falló aún sobre el tema pero dijo que designará a otro juez para que visite la cárcel de Manhattan donde se encuentra el Chapo en casi total aislamiento desde que fue extraditado a Estados Unidos el 19 de enero para que estudie la situación y le prepare un informe.

El criminal está «encerrado 23 horas al día, con la luz constantemente prendida», afirmó Balarezo, quien dijo además que pasa frío en invierno y calor en verano, «no le dan agua, no le dan jabón para lavarse, le duele la garganta por el frío, y le duele la cabeza constantemente».

Guzmán era el mayor narcotraficante del mundo, que tenía operaciones en cuatro continentes y había acumulado unos 14.000 millones de dólares a lo largo de su carrera como líder del Cartel de Sinaloa.

En tanto, la cantidad de material recopilado por el gobierno es apabullante; con 300.000 páginas de documentos y miles de conversaciones grabadas en secreto.

 

 

Facebook Comments

Cual es tu opinión?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.