Cuestión de fe: José Saramago y la modernidad

La Fe (del latín Fides), es la seguridad o confianza en una persona, cosa, deidad, opinión o doctrina.  El apóstol Pablo, enseño que la fe es la certeza de lo que se espera y la de lo que no se ve.

¿Pero cuantos se han atrevido a cuestionar la fe?

Para sentar la base de tan osado cuestionamiento es menester mencionar al Nobel de Literatura del año 1998, José Saramago, un escritor que se distinguió por su humanismo y fue galardonado por la academia por su obra: “El Evangelio según Jesucristo”.

En esta novela el escritor procura desmitificar un mito y con ello la fe, en su afán de cuestionar la fe nos presenta sus reflexiones libres del condicionamiento a la que ha sido sometida la humanidad entera independientemente del régimen político instituido, credo practicado, cultura heredada, etc.; sus reflexiones muestran un dios que en realidad no es amor, sino un monstruo sanguinario que todo lo ordena, manipula y controla y esto le costó su excomunión del catolicismo pero siguió feliz ya que su altruista fin lo ve materializado: hacer cosquillas a los espiritualmente dormidos.

“El Evangelio según Jesucristo” nos sumerge a las raíces de cinco mil años de civilización que es de lo que somos producto, procurando respuestas; plantea preguntas elementales sobre los misterios de la fe cristiana y su Dios, como, por ejemplo, ¿porque este dios quiere sangre y muerte para lograr un equilibrio gobernado por sus propias leyes?

No niega la divinidad ni la religiosidad, solo cuestiona el porqué de esta fe, de hecho, todas las religiones lo hacen, solo que los católicos condicionan la mente más sistemáticamente y de una forma más científica, es una situación mundial habitual, todo el mundo está condicionado y todos deberían salir de él, lo cual es duro, complicado, arduo, no es como quitarse la ropa, es como quitarse la piel y se requiere valentía y agallas para unirse a este baile al que nos invita Saramago con sus obras.

Lo propio se describe en su libro: “Ensayo sobre La Ceguera”, la cual es una creación literaria atreves de la cual, el autor haciendo uso de una enfermedad física (la ceguera), nos ilustra la ceguera mental (el atroz condicionamiento) a la que ha estado sometida la consciencia de toda la humanidad, pero que hoy, a diferencia de antes, es posible expresarlo sin los graves riesgos del pasado (hogueras, etc.).

Pero nuestra fe, más vinculada a nuestras cotidianas necesidades, cimentadas en las marcas como única garantía de calidad de los productos que día a día consumimos los humanos, se ve cuestionada por una creación literaria  de este genio de la literatura universal en su obra: “La Caverna”, en esta novela Saramago critica el consumismo y la superficialidad de la vida moderna, de la cual todos estamos contagiados y ahora solo queda limpiarnos de tanta basura de la que nos ha rebosado esa máquina invisible que se llama la sociedad, y esa es su meta porque liberando a los demás se libera a sí mismo.

Luego de estas cuestiones sobre elementos tan determinantes en la vida de los humanos como son su dios, sus convicciones ideológicas y la economía, no podría dejar de lado “El Ensayo sobre la lucidez”: ¨sufro la manía de mirar detrás de las cosas y digo lo que todo el mundo sabe ¨, dijo una vez…

Sobre esta obra el autor manifestara: ¨Tenemos todas las libertades, pero estamos dentro de una burbuja¨.  En las elecciones podemos quitar un gobierno y poner otro, pero no podemos cambiar el poder y el poder real que determina nuestras vidas es el económico, tanto nacional como internacional, como sería, por ejemplo, El Fondo Monetario Internacional.

Para cuestionar la democracia, Saramago nos plantea unas elecciones donde el 60% vota en blanco, razón por la cual las elecciones deben repetirse y el 83% de los electores votan en blanco; hay en esta narrativa duras críticas a los medios de comunicación; Saramago considera el voto en blanco como una revolución pacífica de unos ciudadanos a los que no les gusta lo que pasa y por eso no se quedan en sus casas (periódico El Pais, 27 de Abril 2004).

Vivimos imbuidos de nuestras tradiciones y formas, el cual es una especie de continuismo ancestral y no cuestionamos el porqué de las cosas que hacemos y cuales ya no tienen sentido.  De hecho del primero que se tienen evidencias que empezó con el relajito fue Gurtjier, un filósofo de la india que decía que el hombre es una máquina, a él le siguieron otros y Saramago destaca sobremanera en nuestro continente, seguido por Baumann y su modernidad liquida que describe como el utilitarismo ha convertido a las masas en seres autómatas insensibles; también están las cosas que hemos hecho que de haberlas cuestionado antes, hoy no nos hubiésemos arrepentido, por ejemplo de que está llena la historia sino de psicópatas sanguinarios?…

…No sé, pero quiero unos Nike, cuando realmente lo que necesito son unos tenis que bien podrían ser Reebook, Mizuno, Fitness o Campeones…

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